lunes, 19 de septiembre de 2011

Lo que me dejan los 27

Cada cumpleaños es una fiesta personal de noche vieja y año nuevo. Nuestro monigote interior alimentado de acerrín durante 365 días es quemado simbólicamente con una vela sobre un pastel ( o sobre lo que haya cuando el festejo es improvisado, es mas, a veces la quema es tan simbólica que ni siquiera hay vela) y, en vez de cantar el infaltable conteo regresivo que nos lleva al feliz año nuevo, cantamos un cumpleaños feliz que nos lleva a un "se está poniendo viejito".
Esta quema simbólica al igual que la verdadera que se da cada 31 deja reflexiones. Lastimosamente en mi caso, al reflexionar, me doy cuenta que tengo más cosas pospuestas que metas cumplidas. Es decir, no fue el mejor de los años, o tal vez podría decir que fue el peor hasta ahora. Heridas en el corazón, muchos errores, sueños sin concluir, promesas hechas a mi mismo que he tenido que romper. Y digo, que mal ¿no soy capaz ni de cumplirme una promesa?
Sin embargo el optimismo no queda de lado. Al igual que el año nuevo general, este año nuevo personal debería servir no solo para ver que hicimos mal, sino por supuesto, para ver en que podemos mejorar. Entonces creo que lo que debemos valorar es eso, las oportunidades sacadas de nuestras debilidades. Por que a fin de cuentas todos los sabios y las frases trilladas que usamos desde que nos levantamos hasta acostarnos para sentirnos un poco inteligentes y/o hacer creer a la gente que somos "cultazos" nos dicen: "no importa cuanto te caigas sino cuanto te levantes" Así ha de ser..
No es bueno quejarse, nunca lo es. A menos que la puteada sea contigo mismo y te sirva como un buen jalón de orejas de tu santa madre. Yo no soy de los que molesta mucho con eso de auto compadecerse por que no te sirve para un carajo. Pienso que el positivismo está hay para que los mal llevados nos demos cuenta que por mucho que elevemos nuestras plegarias tenemos que aceptar lo obvio. Nadie va a entrar en ti para darte fuerzas y levantarte el ánimo. Puedes recurrir a los libros de auto ayuda para encontrar esa luz que le hace falta a tu oscura vida. O puedes tomar la vida por las orejas y pegarle una zarandeada a lo bestia. Te va a golpear y a veces tu le vas a dar sus buenos "japs". Pero siempre tienes una victoria casi asegurada por que por más palo que te de la vida... ella siempre quiere que ganes.
Viéndolo así, viendo este año que termina como una suma de poco éxito y mucha frustración, no queda más que predicar con el ejemplo y tomar las decisiones correctas para que en mi próximo cumpleaños no tenga que preguntarme qué me dejan los 27 sino que pueda decir que bien que estuvieron los 28.
Y ¿qué me dejan los 27? pues me dejan buenos recuerdos. Por que los malos fueron quemados junto con el monigote imaginario de una fiesta que disfruté en una vela de cumpleaños que no tuve la necesidad de soplar...

lunes, 28 de febrero de 2011

El Tren

Cual estatuas. Cual poste de luz. Estático frente a una vida que continúa y pasa sin preocupación de cuantos puedan quedarse atrás pero que deja una ventana o un hueco siempre en el final del último vagón para que si te animas dejes el estatismo y te subas de nuevo a formar parte del viaje. Estático, así me vi.

El viaje de la vida es el viaje mas fácil de hacer, no necesitas ticket, no necesitas dinero ni maletas, ni siquiera ropa, y mejor aún no necesitas ni siquiera un plan de vuelo o un guía turístico. Básicamente el viaje de la vida se trata de eso, vivir.

Puedes estar en China, o en Quito, tomando un café en Italia o comiendo un choripan en Buenos Aires y a la final todos somos pasajeros de este tren, pasajeros del mismo tren. Tren que no repara en hacer frenos bruscos que te lanzan hacia el vagón del conductor y luego acelera para dejarte estampado como mosca en la ventana de la ultima compuerta. Esos choques dejan heridas, pero inevitablemente las heridas se convierten en cicatrices. Es decir, curan, aunque dejen una marca imborrable... curan. Y a pesar de los giros intempestivos o las curvas peligrosas siempre tiene momentos de viaje tranquilo.

Entonces tratemos en lo posible de tomar el control de esta vida.
Dejemos de ser postes y estatuas que ven como pasa el tren y seamos constructor y conductor de nuestro propio tren.

lunes, 14 de febrero de 2011

Desesperación, paciencia o resignación.

Puedes escuchar tres mil comentarios sobre el rompimiento de una relación. Escuchas cosas que quieres oír y otras que preferirías obviar. Por un lado están quienes te dicen ten paciencia, te va a perdonar, dale un poco de tiempo para que se de cuenta que le haces falta, el tiempo lo cura todo etc. Y los que te dicen ya supéralo, olvídala, ya ha de estar con otro, seguro te dejo por otro etc. Y tus pensamientos claro, se mueven cual montaña rusa subiendo de un estado de desesperación a un estado de tranquilidad y resignación. Para horas o minutos más tarde caer nuevamente en picada a la locura y la impaciencia.
La vida se te transforma en un maldito sube y baja. Con un gordo vestido de payaso que se ríe de ti y canta una melodía burlona entonando estrofas tristes mientras ondea una bandera que dice "te lo mereces". Y en el otro lado con un flaco desgarbado con el torso desnudo, con una bermuda sucia y vieja, descalzo, tembloroso con una gorra que dice "ten dignidad". Y así, a veces te sientes bien pero la mayoría del tiempo estas viendo al estúpido payaso mofándose de ti.
Entonces pasas de un estado al otro. Das brincos, luego grandes saltos o simplemente te paseas lentamente entre ese ramo de sentimientos. Y aunque haces lo imposible para mantenerte en el único estado que aparentemente es el mas adecuado, que vendría a ser la resignación. Prendes la tele o prendes la radio, tal vez tomas un libro para leer y cuando te dices a ti mismo prueba superada llega por ahí una canción, una escena de alguna película o simplemente una mísera palabra que te hace suspirar y soltar un grande y frustrado... "veeerga".
Busqué en el internet y pude ver artículos que dicen como superar esta etapa de la vida por la que todos debemos pasar en algún momento escritos por "expertos" (¿expertos en desamor? ¿existe eso?) Y también historias de otros hombres que cuentan sus experiencias y cómo han logrado sobrevivir a las rupturas. A ratos sirve escuchar como otros lo han superado pero, cual alcohólico, yo todavía estoy sediento y gritándole al "mesero de la vida", un trago más... solo un trago más.

lunes, 7 de febrero de 2011

Vale la pena.

Cualquiera que sea despojado de un bien preciado, muy preciado, peca en un principio de iracundo y hace alguna rabieta para demostrar la frustración. Luego de un tiempo la ira se transforma en algo más "sano" como la melancolía y la tristeza (sarcasmo), o algo "menos destructivo" como el despecho y las ganas de morirte (más sarcasmo). Ya no tienes que preocuparte de las marcas de golpes en la pared de tu cuarto. Ahora tienes que preocuparte de las marcas de grietas en las paredes de tu corazón. Y no, no hay cemento de secado rápido para interiores, o sea heridas interiores.

Entonces te preguntas ¿la vuelvo a buscar? ¿dejo mi orgullo? O me mantengo firme en mi decisión de no hacerme más daño y seguir adelante con mi vida. ¿Pensar en un futuro lleno de posibilidades que se abren como pétalos de flor?
Sí!! Eso es lo que voy a hacer!!

Voy a buscarla.

Lo siento soy un enamorado. Me gustaría ser el tipo de persona que sale y se va. Pero no, soy de los que se arrepiente y regresa. Cuando vale la pena arrepentirse y regresar.

Y sí, vale la pena.

lunes, 31 de enero de 2011

De vuelta a la soltería.

En los últimos tres años me senté varias veces en mi escritorio tratando de escribir una carta de amor a la que hasta hace poco fue mi novia durante esos mismos tres años. Para mi mala suerte después de varias horas me encontraba frente a la misma hoja con lo único que no quería escribir... nada.
Hoy, estoy inspirado, pero ya no es el amor en donde busco la inspiración. El sentimiento de melancolía y soledad me induce en un estado de creación desesperado. Se terminó la relación, pero me temo que el amor todavía tiene pequeño pedacitos esparcidos por aquí y por allá. Como para humanizarme y hacerme entender que a pesar de todos los intentos que haga por parecer inalterable e indiferente no voy a lograr superar con facilidad la etapa de duelo.
Duelo que, intento transformarlo en algo divertido, o bueno, algo mas llevadero. Como me dijo alguna vez la persona que está inspirando esta entrada: "la tristeza sirve para hacernos sentir vivos". Pues te felicito "persona" hoy me siento más vivo que nunca.
Pero no sería justo dejar todo el peso del rompimiento en los hombros de mi ex novia. Todos sabemos que los motivos siempre son compartidos. Solo que, después de que todo acaba, las consecuencias las debe afrontar cada uno por su cuenta. Ya no puedes tomar el teléfono para decir: "Amor, ¿te duele mucho que hayamos terminado? no te preocupes, a mi también me esta doliendo como patada en los genitales. Pero tranquila, estaremos bien amor. Si, yo también te odio" Como si la tristeza no fuera suficiente, la soledad llega también a recordarnos que siempre puedes sentirte un poco mas miserable.
En fin, supongo que algo puede reconfortarme. El volver a hacer todo lo que no hacía por tener una relación seria. O que, para ser honestos, simplemente prefería hacer solo.
Así que de vuelta a la soltería.
Suena bien.
Me pregunto ¿cómo sabrá?