lunes, 14 de febrero de 2011

Desesperación, paciencia o resignación.

Puedes escuchar tres mil comentarios sobre el rompimiento de una relación. Escuchas cosas que quieres oír y otras que preferirías obviar. Por un lado están quienes te dicen ten paciencia, te va a perdonar, dale un poco de tiempo para que se de cuenta que le haces falta, el tiempo lo cura todo etc. Y los que te dicen ya supéralo, olvídala, ya ha de estar con otro, seguro te dejo por otro etc. Y tus pensamientos claro, se mueven cual montaña rusa subiendo de un estado de desesperación a un estado de tranquilidad y resignación. Para horas o minutos más tarde caer nuevamente en picada a la locura y la impaciencia.
La vida se te transforma en un maldito sube y baja. Con un gordo vestido de payaso que se ríe de ti y canta una melodía burlona entonando estrofas tristes mientras ondea una bandera que dice "te lo mereces". Y en el otro lado con un flaco desgarbado con el torso desnudo, con una bermuda sucia y vieja, descalzo, tembloroso con una gorra que dice "ten dignidad". Y así, a veces te sientes bien pero la mayoría del tiempo estas viendo al estúpido payaso mofándose de ti.
Entonces pasas de un estado al otro. Das brincos, luego grandes saltos o simplemente te paseas lentamente entre ese ramo de sentimientos. Y aunque haces lo imposible para mantenerte en el único estado que aparentemente es el mas adecuado, que vendría a ser la resignación. Prendes la tele o prendes la radio, tal vez tomas un libro para leer y cuando te dices a ti mismo prueba superada llega por ahí una canción, una escena de alguna película o simplemente una mísera palabra que te hace suspirar y soltar un grande y frustrado... "veeerga".
Busqué en el internet y pude ver artículos que dicen como superar esta etapa de la vida por la que todos debemos pasar en algún momento escritos por "expertos" (¿expertos en desamor? ¿existe eso?) Y también historias de otros hombres que cuentan sus experiencias y cómo han logrado sobrevivir a las rupturas. A ratos sirve escuchar como otros lo han superado pero, cual alcohólico, yo todavía estoy sediento y gritándole al "mesero de la vida", un trago más... solo un trago más.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que no te mata te hace mas fuerte

Dna dijo...

Pero fuerte de caracter. Por favor no te conviertas en un insensible, o esas personas que guardan el corazón porque tienen miedo a que los lastimen.

La vida necesita de gente que se entregue y ame con todas sus fuerzas, y si es así la vida misma te recompesará.

Caso contrario, no vale la pena respirar ni vivir a medias, mediocremente, cobardemente.

Fuerza, mucha fuerza amigo. Yo Creo en ti :-)

Mujer cósmica dijo...

Todo pasa, a vivir el dolor con los pantalones bien puestos, y el rato que menos te das cuenta ya estas bien,y más sabio, mirando la próxima jejejeje